Nacido en Itabaiana, Paraíba (Brasil) en 1930, Otto Cavalcanti fue un artista polifacético que mezcló la energía del trópico con la sofisticación europea. Comenzó su carrera como ilustrador publicitario en Río de Janeiro en los años 50, pero pronto se lanzó al arte plástico con un lenguaje propio. En los años 60 emigró a Europa, donde desarrolló gran parte de su carrera artística. Vivió y trabajó en Madrid, Londres y París, participando en importantes exposiciones, como en el Grand Palais en 1970 o en la Galería Adinsell en Londres en 1969. Su obra ganó reconocimiento por su vibrante exploración de la forma, el color y la figura, a menudo fusionando cuerpo humano, geometría y referencias tecnológicas. En 1977, publicó su manifiesto del “Combinismo de Formas Visuales” en La Vanguardia, donde defendía una pintura que combinara imágenes visuales como palabras en una frase poética. Siempre comprometido con el arte como expresión vital, también escribió poesía visual y reflexionó sobre la robótica, la música y la existencia misma.
Su estilo es inconfundible: colores vivos, figuras en tensión, estructuras geométricas y un ritmo visual casi musical. Cavalcanti jugaba con el espacio y la percepción, como si cada cuadro fuera una partitura plástica. En vida, su obra fue expuesta por todo el continente, y tras su fallecimiento en 2019, ha seguido circulando en galerías, colecciones privadas y plataformas internacionales.
Otto Cavalcanti fue autor del manifiesto “Combinismo de Formas Visuales”, publicado en La Vanguardia en 1977. Su propuesta defiende una pintura construida como un lenguaje visual, en el que las formas se combinan como las palabras en una frase, generando significados múltiples.
Firmaba sus obras como “Otto Cavalcanti” o simplemente “Otto”, en bolígrafo, pincel o grabado, generalmente en la parte inferior. Algunas obras incluyen fecha y lugar.
Brasileña
Expresionismo figurativo, arte geométrico, combinismo de formas visuales